miércoles, 4 de septiembre de 2013

Capítulo 0: La Huida.

La humedad de la alcantarilla intensificaba el olor a podredumbre y desechos. Un chasquido precedió a un chispazo, y éste al fuego intenso de una bengala. El rojo tiñó las paredes del subsuelo de un cobrizo fantasmagórico. Avanzó entre las turbias aguas, aguantando la fuente de luz con la mano izquierda. En la derecha, una pistola con cuatro balas.

Conforme andaba, el túnel se iba haciendo más estrecho. Le costaba respirar, y el nauseabundo olor no acompañaba. De pronto, un ruido. El corazón se le aceleró y disparó sin pensarlo. Una bala menos, un tiro errado y una falsa alarma. Se maldijo a si mismo por su insensatez, e intentó recuperar el ritmo cardíaco.

No lo consiguió. Una sirena se disparó en la oscuridad y su mente se llenó de oscuras pesadillas.

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