domingo, 25 de noviembre de 2012

Los Miserables

Se dejó caer en la silla de su despacho. Tras de él, Treinta largos años en el cuerpo, los doce últimos en los despachos. Dejó la carta de despedida sobre la mesa, y abrió el primer cajón del escritorio.

De él sacó una foto. Dos jóvenes, de unos trece años, posaban disfrazados de policías el día de Halloween. A la izquierda un chico rubio, alto y fornido. A la derecha se reconoció como el chaval moreno, algo más bajo que su amigo y visiblemente más delgado. Recordó como pasaron su infancia capturando malvados. "Alto en nombre de la ley" gritaban mientras rodaban por el césped y se escondían tras los árboles, apuntando con sus pistolas de madera.

No quedaba nada. La muerte de su madre y el abandono de su padre marcaron su madurez. Se alistó en el ejercito de los EE.UU., y fue enviado a Vietnam donde fue capturado y torturado. Volvió lleno de cicatrices físicas y emocionales, y con el cadáver de su amigo de la infancia envuelto en la bandera de su país.

Sus ilusiones y sueños, enterrados. El afán de superación y la responsabilidad por el bien se esfumaron. Se aficionó al Whisky, a las apuestas y a las putas. Fue ascendido, y se le fue concedido un despacho Camp Pendleton donde pasar las horas muertas de una triste vida. Cada fin de semana se desplazaba a Los Ángeles, para gastar todo su dinero en emborracharse y endeudarse. Tuvo problemas con los corredores de apuestas, teniendo que saldar deudas con sangre. No conoció cariño alguno, ni conoció otro amor que no fuera pagando. Vivió solo, y sabía que moriría solo.

Las lágrimas mojaron el amarillento papel que contenía la imagen. ¿En que momento perdió su vida?, ¿Donde quedó aquel niño que atrapaba criminales imaginarios y soñaba con la gloria?
No pudo soportar la culpa. Le torturaba saber que aquel niño de la foto ya no existía.
Agarró la pistola y se la llevó a la boca. Nadie lo iba a echar de menos.

El percutor sonó, martilleando la base de la bala. Y con el sonido del disparo murió por segunda vez.




"La vida llena el cielo de ángeles, mientras quedan en la tierra cada vez más miserables."

domingo, 18 de noviembre de 2012

Que sea doble

El sonido de los hielos crujir al entrar en contacto con su medicina se unieron al crepitar del fuego en el interior de la chimenea. Ese amarillento brebaje capaz de curar todas las heridas de su alma llenaba el vaso con parsimonia. Lo acercó a sus labios. Y bebió. Bebió para sanar, bebió para olvidar, y bebió para encontrar. Buscaba respuestas y explicaciones, pero solo conseguía que se le olvidaran las preguntas.

Lo intentaba cada noche. Cuando llegaba a casa se sumergía en el elixir que le consumía y le daba esperanza a partes iguales. Olvidaba y recordaba al beber, desesperaba y esperaba, moría y vivía... y todo, porque alguien le dijo que la respuesta se encontraba en el fondo de ese vaso.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Hazlo

Piensa que siempre que tocas el fondo, has encontrado el punto en el que impulsarte de nuevo a la superficie del lago.

Adelante.

Luis

Tengo muchos puñales clavados en el alma. Algunos que duele recordar, otros tan profundos que han pasado a formar parte de mi esencia. Hay de los que me clavé, y de los que me clavaron. De los que nací con ellos, y de los que recibí hace poco.

Pero hay una persona en este mundo por la que merece la pena que me lleve todos los que hagan falta. Que me perdonen los demás, pero es mi debilidad.

No deja de sorprenderme. Aprende rapidísimo. Es ingenioso, listo y hábil. Posee un gusto estupendo (eso lo digo yo, porque es parecido al mío). Tiene un corazón enorme, es solidario y compañero.
Es, como todo niño, un diamante que hay que pulir. Sin embargo, tiene un brillo especial.

He intentado enseñarle todo lo que se, y veo como poco a poco me supera. Pero lejos de envidiarlo, me enorgullezco de él. Será un grande y cumplirá sus sueños. Será mucho más de lo que yo puedo soñar ser.

Por ti, hermano, sacrificaría mis ilusiones y mis sueños. Por ti, Luis, porque eres lo más grande que tengo en esta vida, y uno de los mayores motivos por los que me levanto a pelearme con la vida cada día.

domingo, 28 de octubre de 2012

Todo

Un lago en el que se refleja la luz de la luna. Es tranquilidad y es belleza.
Una casa siendo pasto de las llamas. Es odio y es destrucción.
Un tigre saltando sobre su presa. Es valentía y es fuerza.
Una madre abrazada a su hijo. Es ternura y es amor.
Un águila que planea tapando el sol. Es majestuosidad y es orgullo.
Una ventana golpeada por la lluvia. Es tristeza y es melancolía.


Tu mirada. ¿Qué es? Una mezcla de todas ellas.

viernes, 26 de octubre de 2012

27 de Octubre.

Mañana es 27 de Octubre. Dicen las tradiciones de Occidente que cumplo 19 años de vida, y  tengo que celebrarlo por todo lo alto. Montar una fiesta, invitar a mis amigos, recibir felicitaciones y regalos... A mi nunca me ha gustado eso.

Mañana no tengo un año más. Tengo un día más. Un día más de una vida que, madurando, descubres que es una trampa en la que, quieras o no, acabas muriendo. Un camino de penurias que queremos decorar constantemente para evitarnos daño.

Puede ser que olvidarnos de este camino sea el motivo por el que celebramos los cumpleaños. Olvidar el daño sufrido por un día para congratularnos de que aún nos quedan cosas por las que seguir andando el camino.

¿Sabéis por qué celebro yo mis cumpleaños?

No es por mi. A mi cumplir un año más me da lo mismo. Yo lo celebro por ellos. Porque si demostrar día a día lo importantes que son para mi no es suficiente, ahora tengo un motivo extra para agradecer las cosas que hacen por mi. Podría poner vuestros nombres y apellidos por orden alfabético, pero muy difícilmente podría hacerlo por orden de importancia. Sin embargo, sabéis que no lo voy a hacer, que prefiero que os deis por aludidos.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Ambición.

Esta mañana, como tantas otras, mi profesor de Teoría de la Comunicación nos ha dado una charla sobre la vida del periodista. En ella, ha vuelto a decir que tendremos que sacrificar nuestras vidas por la profesión. Para decir verdad, lo ha puesto todo bastante negro.

Mis compañeros, en su gran mayoría, se han frustrado o asustado. Se han desmotivado. Yo no.


Desde pequeño, siempre lo he tenido claro. Cuando me preguntaban que es lo que quería ser de mayor, yo contestaba "Periodista". Y empezó como un capricho: me gustaba escribir y el deporte, y esa era la profesión que más encajaba con mis gustos. Más tarde, empecé a comprender qué es el Periodismo.
Me enamoré. Me enamoré de la verdad, de investigar, de saber y realizar. Me fascinó el llegar a lugares donde no había llegado nadie, saber cosas que los demás desconocían. Comprendí el poder de la palabra, el poder del saber y el arte de callar. Quise y soñé. Quise meterme en todos los sitios posibles para enterarme de como funcionaba todo y soñé llegar el primero a todas partes.

Mi meta no es una familia que me quiera ni hacer que alguien se sienta orgulloso de mí. Mi meta consiste en viajar, conocer, comprender, aprender, soñar y saber. Mi meta es que llegue un día, en que satisfecho y envejecido, pueda contar a un grupo de estudiantes como lo soy yo ahora, que estuve en el lugar exacto en el momento exacto y no dejé pasar la oportunidad de realizar mis sueños.

Y para cumplir mis sueños, agotaré hasta mi último aliento, o me extinguiré en el camino.
Si no, ¿Qué sentido tiene esta vida?

lunes, 22 de octubre de 2012

Por ti.


Tenerla delante, la tortura más grande habida. Su pelo, sus ojos, su boca, su piel… dime donde están las fuerzas que me faltan para romper todas las barreras. Dime donde está el valor cuando temes a caerte.


Cuando le pides valor a la vida, no te hace valiente. Te da la oportunidad de serlo.

miércoles, 17 de octubre de 2012

La Taberna.

Hace mucho tiempo ya que abrí esta Taberna. Desde entonces, he escrito pensamientos, ideas, sentimientos, relatos, frases fugaces... he escrito menos de lo que debería haber hecho, pero siempre lo he escrito con un motivo. Cada letra, cada palabra, está escrita para hacer de esta Taberna un lugar especial. Un lugar donde sentarse a pensar y sentirse acogido. No es un lugar feliz, porque la vida es muy puta. Aquí serás bienvenido, y verás que tus problemas tienen solución. Te sentarás a escuchar al Noctámbulo, que te contará como otros antes que tú ya pasaron por lo mismo. Y descubrirás que no estás solo, y que siempre contarás con el resto de visitantes de la Taberna.

Cuando abrí esta Taberna, no la abrí para mi. La abrí para vosotros. Y como antro perdido que es, no quiero que venga mucha gente. Lo único que quiero es que quien venga, se sienta como en casa.



Firmado,

El Noctámbulo.

martes, 16 de octubre de 2012

Ruina.

Es difícil escribir cuando no tienes nada sobre lo que hacerlo.

PD: Un consejo: No fuerces. Y menos aún si no sabes de lo que hablas.

martes, 9 de octubre de 2012

Quizás.

Acarició con la palma de la mano su sonrojada mejilla. Ella no era capaz de levantar la mirada más allá de sus labios. Se acercó a su oreja y susurró:

- Ven, quiero llevarte al lugar donde los sueños se cumplen...

Ella se estremeció y le miró a los ojos. Y cuando abrió la boca para contestar, él la selló con un beso.

Musa.

Reina de mi inspiración y mi locura. Sílfide que susurraba en mi oído canciones y poesía. ¿Donde estás? Sin ti ando perdido, vagando por los rincones del pensamiento triste, sin encontrar nada más que zarzas y espinas. No soy capaz de trasmitir lo que siento sin ti, y sin sentirte no puedo vivir.

Espero que oigas mi lamento y acudas a él como lo hacías antaño.

Te quiere,

El Noctámbulo.

sábado, 6 de octubre de 2012

Dudas

Piensa. ¿Y si no lo estás haciendo bien?

Actúa. Tú tranquilo. Hazlo ya. Todo a su debido momento. ¿A qué esperas?  No te precipites.



Vaya, perdiste la oportunidad.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Pobre de ti.

Erase una vez que se era, un joven muchacho que conoció a una bella dama. Dicha dama era la hija de un conde-duque glorioso en mil batallas, mientras que el joven no era más que un ayudante de cocina en el palacio del conde-duque. 

Un encuentro casual, una mirada distraída... y un pobre corazón secuestrado. El muchacho la observaba, procuraba servir él la comida de la familia sólo para verla. En sus ratos libres, se acurrucaba en el césped y se limitaba a embobarse pensando en sus labios, en sus ojos, en su piel... se dormía con su nombre en la boca, y se despertaba con su figura en la mente... 

Un día, el joven se acercó a su deseada, y le dijo: 

- Doña Clara, sepa usted que me gusta mucho. La observo cuando lee en el jardín, cuando juega con sus hermanas pequeñas, me ocupo personalmente de sus comidas .. pero, ¡No piense que estoy loco! Es que... es que... es que me tiene usted fascinado. Es tan hermosa... nunca jamás había visto unos ojos marrones con esa forma de mirar... y sus labios, son tan rosados y carnosos... es... es preciosa, Doña Clara. Y ya me reprimí mucho los sentimientos para con usted... entiéndame, se que no le puedo ofrecer mucho, pero ¡prometo no dejarla! ¡y cuidarla! ¡y quererla como nadie la va a querer!

La chica, con una mirada altiva y un gesto de burla, se dirigió hacia la puerta del palacio. Un portazo terminó de romper el corazón del muchacho.

Triste y sin tiempo a comprender lo que había pasado, fue expulsado del que había sido su hogar por el conde-duque. Confuso, vagó por el condado, por la provincia y por el país en busca de un lugar donde empezar de cero.

Nadie le contó que la vida no es fácil. Nadie le contó que los sentimientos hay que saber cuando mostrarlos. Nadie le contó que el mundo es un lugar duro, donde debes aprender a base tropiezos. Y sobre todo, nadie le explicó que las buenas intenciones no valen nada cuando lo que reina es el despotismo y la hipocresía.

lunes, 1 de octubre de 2012

Todo tuyo, amigo.

Parece ser que cuanto más quieres a una persona, más te duele todo lo que tenga que ver con ella. Es en esos momentos de debilidad, en los que todo parece doler como puñaladas, cuando debes ser más fuerte. Piensa, recuerda, revive todos los momentos que has pasado junto a esa persona y haz balance. La belleza de esa sonrisa, el calor de sus abrazos, la ternura de sus ojos... y que no se te olvide que, como diría un gran guionista: "Un gran poder conlleva una gran responsabilidad".

La vida nunca es gratis, te cobra el precio de lo que consumes.

Quise.

¿En que momento dejaste de amar? Dime, corazón, cuando decidiste dejar de latir con esa fuerza. Pregúntale a mi mente, pregúntale por favor porque la fiereza de ese sentimiento que siempre alimentó mi ánimo y logró que mi virtud no se torciera, se ha tornado en un oscuro vacío que hierve en mi alma.

Háblame, sácame de dudas, pues por tu culpa estoy sufriendo el sin sentir, y sintiendo el no querer.

lunes, 27 de agosto de 2012

Vacío.

El caballero bajó decidido por el empinado camino rocoso que daba entrada a la cueva. En su mano izquierda una antorcha mojada en brea para iluminar su triste camino. En la derecha, su espada. No sabía a qué peligros se enfrentaría, y mucho menos que no eran materiales.

Resbaló y cayó, deslizándose por el suelo desgastado y arenoso durante unos segundos, hasta que acabó en una oscura y tétrica sala. Escuchó un siseo, lento e ininterrumpido. Se puso en pie, agitó la antorcha y blandió con fuerza su espada:

-¿Quién anda ahí?

Las sombras se echaron sobre él. La luz se apagó y todo quedó en tinieblas. Un dolor indescriptible en el pecho le hizo caer de rodillas al suelo. Vacío. Soledad. El dolor se hacía más fuerte, pero no gritó porque sabía que nadie le oiría. No pidió ayuda, ni trató de ponerse en pie. Se dejó caer, llorando como un recién nacido. Y durmió. Durmió como muchos otros antes que él. Ancianos y niños, mujeres y hombres, ricos y pobres, enfermos y sanos... por que cuando llegan las tinieblas, a todos nos envuelven por igual.

lunes, 20 de agosto de 2012

Baila.

Bailan. Danzan a mi alrededor. Es un baile precioso, una sinfonía de acordes y movimientos que se prolonga por toda la habitación. Yo, en el centro. Embelesado, observando tal gráciles pasos y bebiendo de las notas del violín, recordando que algún día fui parte de todo ello. Ahora sobro, siento como nada me pertenece. Torpemente intento reproducir los movimientos que antaño dibujaban mis pies como si el suelo fuera un lienzo. Ya no distingo el compás, y si intento taconear parezco un mono tocando unos bongos.


Estoy fuera de lo que una vez fue mi mundo. Y ahora, ¿Qué?


Recuperemos el tiempo perdido, volvamos a bailar.



lunes, 30 de julio de 2012

Desesperación I

Hacía frío. Ya no oía la desesperada llamada de sus padres, ni el vaivén de la enfermera con los utensilios. Apenas distinguía una sombra de lo que antes fue un médico, y una luz borrosa de lo que era una lámpara. ¿La luz al final del túnel?

Parpadeó, y al abrir los ojos se encontró en un palacio. La sala principal estaba custodiada por leones esculpidos en hielo con fiero semblante. Caminó despacio entre ellos, y cuando pisó el primer escalón que ascendía hacia el trono, se le apareció él.

- ¿Qué haces aquí?


+ Me voy, ya no tengo fuerzas para seguir viviendo.


- ¿NO TE HE ENSEÑADO NADA? - Su voz retumbó en toda la sala - Te hiciste fuerte conmigo, luchaste por los demás sin descanso, luchaste contra tí mismo y tus demonios y venciste, has huido de la muerte y arriesgado todo lo que tienes para... ¿para perderlo aquí y así?...


El semblante del chico cambió. Su maestro y mentor, el hombre al que debía lo que era e idolatraba por encima de dioses y religiones, asesinado años atrás, estaba delante suya. Y se avergonzaba de él.

Una lágrima rodó por su mejilla.

+ N...n...no. 


- ¿Vas a dejar que te venza sin luchar?


+ No...


- Tienes una finalidad, unos sueños y unas metas. Y te enseñé a luchar por ellos. ¿Creías que te los iban a regalar?

Entonces lo entendió. Él camino iba a seguir siendo duro. Pero se tendría que imponer para terminarlo. No sabía cuándo, pero el día que terminara lo importante sería cómo lo había recorrido: Si luchando, o dejándose arrastrar.

jueves, 26 de julio de 2012

Gracias.

Otro mes sin escribir.

He pensado en hacer dedicatorias largas y profundas, volver a escribir algún pequeño relato o incluso animarme con alguna serie. Cualquier cosa menos hablar de mi mismo y mis sentimientos.

Y creo que voy a empezar por lo primero. Sin embargo, no me voy a explayar demasiado, ni voy a nombrar  a nadie. Espero que todo aquél que me lea sepa reconocerse.

Todos los que estáis aquí sois una parte importante de mi, y sobre todo en estos últimos momentos. A los que no nombre, no os creáis que no me importáis, algunos son demasiado importantes como para nombrarlos.

- A tí, que me has acompañado durante este primer año de Facultad y me has enseñado a defender mis valores y creencias. Que has conseguido que crea en mí en los momentos más difíciles. A tí, rubia, gracias por todo.

- A tí, que has conseguido que vuelva a tener fe en la gente y me has sacado una sonrisa todos los días de este curso. A tí, de tu compañero "indie", gracias por todo.

- A tí, que has estado conmigo a pesar de los vientos en contra, que superamos una a una nuestras diferencias y me demuestras que nuestra amistad es grande una y otra vez. A ti, bro, gracias por todo.

- A tí, que me has apoyado y escuchado, que me has hecho sentir importante, que te has portado como un hermano conmigo y has hecho que te quiera de corazón. A ti, de tu hermano De Rossi, gracias por todo.

- A tí, que me has animado y ayudado, que no te has ido cuando más falta me hacías a pesar de la distancia. A tí, ricitos de oro ;), gracias por todo.

- A tí, que has compartido mis noches y mañanas, que has sido espectadora principal de mi evolución este año, que me has escuchado, apoyado, ayudado, comprendido... a tí te debo la vida y mucho más. A tí, que conoces mi vida por capítulos, gracias por todo.

- A tí, que siempre estás y no has dejado de apreciarme, que siempre consigues dibujarme una sonrisa delante del ordenador y me haces imposible que deje de quererte. A tí, princesa de Ponte Caldelas, gracias por todo.



Esto es todo por hoy, próximamente habrá más, cada persona con su apartado especial. Me he dado cuenta de que tengo tantísimo que agradecer que, o empiezo a hacerlo, o no acabaré jamás.

Un abrazo a todos!

lunes, 25 de junio de 2012

¿Sentimientos?

Últimamente no se qué escribir. Frases, sentimientos y pequeñas opiniones es lo que cuelgo.

Nada bonito.

Parece que no está hecho para mí, no os empeñéis en buscarlo.  

Me gusta el juego y el vino, tengo alma de marinero.

martes, 19 de junio de 2012

El hombre invisible.

Debo de ser masoquista. Hace mucho que no me sentía así pero... ¿Lo echaba de menos? 

Quién sabe, parece que eso no era para mi. 


Ya os tengo abandonados de nuevo (Como si alguien me leyera jajaja) -.-"

Estoy de exámenes, así que tú, seas quien seas, perdona que no esté más atento.


Están pasando muchas cosas en mi vida y no se si estoy preparado para soportarlas todas.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Nacidos para morir.

No dejo de pensar en esa frase. Todos hemos nacido sabiendo nuestro final. ¿Qué nos diferencia del resto entonces? Lo que viene en medio. Cuestión de actitud.

Piénsenlo. 

lunes, 21 de mayo de 2012

Tontos.

Hay tontos que tontos nacen, y hay tontos que tontos son.


Es lo único que me apetece escribir hoy.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Luchar.

"No he de rendirme aunque caiga al andar, no estaré vivo si he de huir"


Todos nos hemos sentido hundidos y sin rumbo. La vida se convierte en un kilométrico túnel del que parece no existir una salida. 

Cuánto más lejos parece que está, más cerca te encuentras de ella.

lunes, 14 de mayo de 2012

Justicia.

La verdad es que no suelo hacer esto. Sentarme y escribir. Sin guión, ni un concepto previo de lo que voy a escribir. Nada, no tengo absolutamente nada. Allá va:




Cuentan las leyendas, que en las lejanas tierras heladas de Seiland, los inviernos eran largos y crudos.
Los habitantes del páramo, debido a lo yermo de sus cultivos, se veían obligados a vivir de la poca pesca que les proporcionaba la costa y de la cría de distintos animales de ganado que, por su famélica condición, acababan muertos por deshidratación antes de la llegada del verano. Un verano inexistente, por otra parte, pues en Seiland apenas duraba unas semanas. El resto, frío y cruel invierno.

A pesar de ello los aldeanos vivían en paz, buscando la felicidad en esos pequeños detalles que merecen la pena de una existencia corta y terrenal. Los niños jugaban entre ellos a ser Odín, Thor, Heimdall o Balder, y reproducir las grandes batallas que les habían contado sobre sus dioses. Los hombres aprendían el arte de la pesca, la navegación, la caza y la guerra, sin descuidar sus obligaciones parentales y reuniéndose en las tabernas para debatir, beber y pelear. Las mujeres, tejedoras, sanadoras, y responsables de la educación y el cuidado de los niños, tampoco se quedaban atrás con respecto a los hombres, y si bien no descuidaban las arcanas artes que poseían las Valkyrias, también invertían gran tiempo en las tabernas. Una comunidad nórdica como cualquier otra, al fin y al cabo.

El tercer día del Mes de la Matanza, recién entrado el invierno, los cielos se cubrieron de nubes negras de tormenta. Los rezos y sacrificios a Frey durante el verano no parecían haber sido escuchados por el dios, ya que no pasaron ni otros dos días cuando una intensa nevada acabó con los árboles frutales silvestres de la zona y las pocas vacas que habían nacido un par de meses atrás. Los lagos se congelaban, los niños más débiles perecían, y los ancianos veían como la llamada de la madre tierra se hacía irrechazable y se rendían en sus lechos.

Seis días antes del comienzo del mes de Ylir, el anciano jefe Elvis, ante la desdicha sufrida por su pueblo, decidió recurrir a las arcanas y prohibidas artes de la magia negra. Invocó a un antiguo espíritu del bosque, con la intención de recuperar la felicidad y evitar que su pueblo pereciese en tan terribles condiciones. El espíritu,  de nombre Galder, dijo al anciano que su pueblo estaría a salvo si cada final de mes de Ylir le presentaba una ofrenda que él mismo pidiese cada año. Le dijo, además, que si no aceptaba el trato se iría y no volvería jamás, pero que si lo aceptaba y lo incumplía, lo pagaría con la desolación de la tierra de Seiland.

El anciano, obnubilado por la posibilidad de salvar el frío invierno y devolver la felicidad al pueblo, aceptó sin pensar en las posibles consecuencias y, durante los primeros años, Galder estuvo contento con las ofrendas. Los lobos no se acercaban al pueblo, el clima no los hostigaba, e incluso se podían permitir el lujo de cultivar y recoger su siembra. El anciano y el espíritu sólo se veían una vez a lo largo del año lunar, y era suficiente para entregar las ofrendas y escuchar las que Elvis debería llevar el año siguiente. Sin embargo, el quinto año desde la aparición de Galder, se produciría un hecho que conmocionaría a todos. Las ofrendas nunca habían pasado de oro, vino, peces, algo de trigo de la cosecha, y algún que otro animal, pero jamás lo que había pedido ese año.

-"Pueblo de Seiland: yo, Elvis, en nombre del espíritu del bosque Galder, os solicito el pago de todos los niños, hembras y varones, de menos de diez años de edad a nuestro protector. Asimismo, quiere que os recuerde que violar el pacto contraído significará un terrible final para el pueblo de Seiland."

La consternación de la multitud se hizo notar con los llantos desesperados de las madres, y los gritos de la multitud ensordecieron el ambiente.

-¿Por qué debemos pagar un trato que tú hiciste sin consultarnos?-


-Amigos, hermanos, yo decidí hacer el trato por el bien de todos, y durante estos cinco años ha merecido la pena. ¿Qué son unos niños comparados a la felicidad del resto del pueblo?-

-¿Y por que no te sacrificamos a tí, para que el espíritu calme su ira y pagues por tus pecados?-

Al unísono, la multitud se puso de acuerdo para capturar al anciano y llevarlo ante el espíritu del bosque donde sería entregado como ofrenda. Una vez en el bosque, lentamente, el espíritu se fue personificando hasta adquirir la apariencia de Loki, dios del engaño:


-Vosotros, tristes humanos, ¿Pensábais engañar a Frey, dios del sol y la lluvia, y al propio Odín, dios de la muerte y rey de los dioses?, ¿Creíais que vuestros trucos de hechicería podrían deshacer lo que los dioses han hecho?, ¿De verdad teníais esperanza en que un anciano pudiera desafiar a los dioses y derogar sus leyes sagradas? El mundo está hecho de esta manera, porque nosotros así lo hemos querido. Desde Asgard, Heimdall ve cada uno de vuestros movimientos, y Odín, padre de todos, los juzga. Me envió aquí para castigar vuestra insolencia, y ésta será pagada con la muerte. 


La tierra de Seiland, sin tiempo para ser llorada, fue arrasada por Fenrir, Jormundgander y Hela, los hijos-bestia de Loki. La aldea desapareció por una mala decisión de su gobernante, que rechazó a los dioses para abrazarse a las culturas prohibidas.

Su pueblo, asesinado fue sin ser considerada su voz. 

La leyenda cuenta que en las playas de Seiland, el tercer día del Mes de la Matanza, se aparecen los espíritus del pueblo, que obran en procesión por su orilla buscando el perdón de los dioses por un delito que jamás cometieron...

miércoles, 9 de mayo de 2012

Días.

Al son de una gran composición. Así es como deberían urdirse todos los grandes planes. 

No puede haber un día tan malo como hoy, ni de lejos. Es uno de esos días en los que no sabes ni porque te levantas. Un día de esos en los que la Ley de Murphy se cumple en todas las extensiones. 

Pero una buena pieza de ese arte musical tan poco apreciado puede ayudarte a encontrar la calma y la estabilidad que necesitas.


Pese a ello, es un día de mierda.
Estoy de vuelta. Tras un mes y pico desaparecido, pretendo volver y comprometerme a actualizar cada semana. Los domingos procuraré subir alguna entrada.

Ciao!

jueves, 8 de marzo de 2012

Fin.


Honor. Ilusión. Sacrificio. Coraje. Ambición. Lucha. Superación. Esfuerzo. Solidaridad.

 Se os ha olvidado todo. 

jueves, 16 de febrero de 2012

A este pueblo no lo entiendo.

Yo he estudiado otra España. A mi me la han cambiado. ¿Donde está el pueblo que yo conozco? Ese pueblo rico en cultura fenicia, griega y tartesa. Ese que se levantó contra los romanos en Numancia, y prefirió quemarse vivo antes que rendirse. Ese que luchó fieramente contra suevos, alavos y vándalos, y luego contra visigodos. Ese Pueblo que hablaba en latín y árabe. Ese que convivía en paz con tres religiones. Ese mismo que decidió alzarse en armas contra los musulmanes comandado por Pelayo, y que terminó su conquista con Isabel y Fernando tomando Granada. Un Pueblo que decidió rebelarse contra lo francés, que no se acobardó y que luchó por lo que creía correcto. El Pueblo que derrotó a Dupont en Bailén, porque nadie conoce tan bien nuestras tierras como nosotros. El Pueblo que se unió en Cádiz firmando la primera Constitución Española. Ese que tantas veces intentó cambiar el rumbo de las cosas y está lleno de mártires. El Pueblo del arte y la literatura. El Pueblo de la Gloriosa. El que cantón a cantón se atrevió a levantarse y formar 37 Estados distintos dentro de la Península. Aquél en el que existieron las generaciones del 98, 14 y 27. El que tuvo valor de negarse al levantamiento de un General y luchó por sus libertades. El que recuperó su voz a base de presionar. El que nunca se ha callado ante opresores.

Ahora, mi Pueblo está lleno de vagos y descerebrados. De borregos que se creen todo lo que dicen las cabezas visibles de un partido político, una organización sindical o una multinacional. De gente que protesta por la Huelga de Controladores, por el rendimiento de un equipo de fútbol o por la subida de la gasolina, pero que no lo hace cuando se violan sus Derechos Humanos, la Constitución y se nos trata como a mercancía barata. Mi Pueblo se entretiene viendo como se atacan y humillan unas personas a otras, o cómo los deportistas nacionales se coronan con increíbles gestas y glorias, mientras que tenemos una Casa Real que gasta unos ocho millones de euros al año, un Código Penal ineficiente, un sistema político y otro judicial totalmente corrupto y podrido, un falso "Estado del Bienestar" y cinco millones y medio de parados, entre muchos otros problemas.
Mi Pueblo no se da cuenta de que para sus dirigentes, y para la "élite económica" que nos gobierna desde la sombra, no somos más que mercancía. Nuestros parados, el excedente. Nuestra nefasta Educación, el pienso que se le da al pollo para que engorde. Somos una unidad económica más, y lejos de tener nombre hemos pasado a no ser más que un número. Y no nos concienciamos. Seguimos sentados en la comodidad de nuestro sillón, frente a un televisor que sólo nos cuenta lo que le conviene.

Compañeros y amigos estudiantes, nosotros tenemos la llave. Somos el futuro. En nuestras manos está recuperar los valores de esa España luchadora, libertaria e inconformista.

Todos y cada uno de nosotros. Devolvamos de nuevo a su agujero a los españoles que nos avergüenzan y de los que renegamos, y recuperemos a los Viriato, Pelayo, Rodrigo Díaz de Vivar, María Pita, Miguel de Cervantes, Francisco de Quevedo, José de Espronceda, Mariano José de Larra, Gustavo Adolfo Bécquer, Francisco de Goya,  Rafael del Riego, Diego Velázquez, El Greco, Luis Vives,  Pablo de Olavide, Miguel Servet, Severo Ochoa, Francisco Giner de los Ríos, Santiago Ramón y Cajal, Jaume Ferrá i Clua, Ramón María del Valle-Inclán, Pío Baroja, Ramiro de Maetzu, Miguel de Unamuno, Azorín, Antonio Machado, Ortega y Gasset, Ramón Pérez de Ayala, Manuel Azaña, Juan Ramón Jiménez, Gregorio Marañón, Ramón Gómez de la Serna, Pablo Ruiz Picasso, Joan Miró, Gerardo Diego, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Federico García Lorca, Pedro Salinas, Rafael Alberti, Miguel Hernández, Pablo Neruda, Luis Buñuel, Salvador Dalí y tantos otros que no he nombrado.
Recuperemos esa España culta, y dejemos de lado esta España de borregos.

Por nosotros, y por los que están por venir.

lunes, 23 de enero de 2012

lunes, 9 de enero de 2012

Saber.

A veces nos empeñamos en creernos importantes, en sentirnos superiores e imaginar nuestra valía reconocida. Cuántas veces olvidamos que no somos más que hormigas en un inmenso hormiguero.

No hay más. Al igual que no hay mayor error que tener la certeza de ser el mejor escritor, el mejor estudiante, el mejor amante, el mejor ladrón, el mejor mentiroso, el mejor deportista, el mejor cantante, el mejor actor... Ay, amigo, si supieras cuánta gente debe estar riéndose de ti por ello... Cierta vez escuché una frase, que me marcó de manera especial: "Se modesto mientras busques la sabiduría, y se aún más modesto cuando la encuentres. Por que, en el momento en que creas tenerla, la habrás perdido"


Amén.